Cárceles, sinónimo de abandono: Francisco

Cárceles, sinónimo de abandono: Francisco

Ante unos 700 internos del Centro de Readaptación Social número 3 de Ciudad Juárez, Chihuahua, el papa Francisco manifestó que la misericordia nos enseña a romper los círculos de la violencia y la delincuencia, de ahí que -añadió- las cárceles son síntoma de una cultura en la que se ha dejado de apostar por la vida y del abandono hacia los desprotegidos.

En su último y sexto día de actividades en México, el Papa advirtió que los problemas de inseguridad no se acaban cuando se encarcela a alguien y urgió a atender las causas estructurales de la violencia.PAPA EN JUAREZ1

En medio de un fuerte dispositivo de seguridad, a su paso hacia el templete los reclusos ni siquiera pudieron gesticular con las manos un saludo al jerarca católico, quien se dirigió a bordo de un pequeño automóvil.

En su mensaje ante la comunidad carcelaria, el Pontífice los invitó a vivir una verdadera rehabilitación que, aseguró, debe ser más enfocada a la salud social.

El Papa les pidió a las y los internos a “no quedar presos del pasado, del ayer” y “aprender a abrir la puerta al futuro” y agregó que el problema de la seguridad no se agota solamente encarcelando, sino que es un llamado a intervenir afrontando las causas estructurales y culturales de la inseguridad, que afectan a todo el entramado social”.

PAPA EN JUAREZ2Antes de que el líder de la Iglesia católica hablara, y a nombre de las 110 mujeres que fueron trasladadas del Cereso Femenil número dos, al Cereso tres, y de los casi cuatro mil hombres presos en el lugar, la interna Evelia Quintana Molina le dirigió unas palabras al pontífice.

Expresó que su visita es una llamada de misericordia y esperanza para los que cruzan un proceso en la cárcel y que por errores o malas decisiones de su pasado. Destacó que es una luz para los que están dentro y para sus familias.

Subrayó que la presencia del Papa era un “llamado para aquellos que se olvidaron que aquí hay seres humanos” y que aunque hayan cometido un delito “la mayoría tenemos esperanza de redención”.

El pontífice les aseguró que les hablaba desde la experiencia y sus propias heridas “que el Señor quiso perdonar y reeducar”. A los presos les pidió orar y “perdonar a la sociedad que no supo ayudarnos y que tantas veces nos empujó a los errores”.

Francisco agregó que la misericordia divina nos recuerda que las cárceles son un síntoma de cómo estamos como sociedad, son un síntoma en muchos casos de silencios y omisiones que han provocado una cultura de descarte.

Asimismo, les dijo que es imposible regresar el tiempo, “lo realizado, realizado esta”, sin embargo, “eso no quiere decir que no haya posibilidad de escribir una nueva historia hacia adelante”.

“No se olviden que también tienen a su alcance la fuerza de la resurrección. Ahora les puede tocar la parte más dura, más difícil, pero que posiblemente sea la que más fruto genere. Luchen desde acá adentro para revertir las situaciones que generan más exclusión”, agregó.PAPA EN JUAREZ5

“Celebrar el Jubileo de la Misericordia con ustedes es aprender a no quedar presos del pasado, del ayer. Es aprender a abrir la puerta al mañana, al futuro, es creer que las cosas pueden ser diferentes”, expresó.Antes había tomado la palabra Andrés Vargas Peña, obispo auxiliar de México y responsable de la dimensión de la pastoral penitenciaria de la Conferencia del Episcopado Mexicano.

En su discurso deseó que la visita del Papa al penal “pese favorablemente” en el ánimo de las autoridad civiles para que escuchen la “súplica” para, aprovechando la implementación de los juicios orales, se favorezca la revisión de procesos de quienes tienen años esperando sentencia.

Además solicitó, a nombre de la Iglesia mexicana, que la cárcel no sea la única “medicina” para aquellos que cometan delitos menores.

Señaló que en México existen 400 cárceles, con una población aproximada de 250 mil internos, incluidas más de ocho mil mujeres. Estos centros –añadió- “reflejan al país en sus contrastes de desigualdad”.

“En ellos se manifiestan algunas de las consecuencias dramáticas del gran negocio de la violencia (trata de personas, narcotráfico, venta de armas, corrupción) que arrastra y destruye muchas vidas inocentes, en particular niños, jóvenes y pobres, destruyendo las familias”, constató.PAPA EN JUAREZ6

“Estoy seguro que su visita al Cereso de esta ciudad trasciende y llega a todos los centros de reclusión esparcidos por nuestro país”, apuntó.

Al término de su mensaje, el Papa se acercó al área donde estaban sentados los grupos de presos para extenderles la mano. Asimismo lo hizo con el grupo de internos que musicalizaron el evento.

El Papa se trasladó a la explanada del penal donde 30 hombres y 20 mujeres, quienes por su buena conducta fueron seleccionados para saludarlo. Un par de internos entregaron dos regalos a Francisco: una vasija típica de la zona y un báculo de madera.

RECIBIMIENTO MULTITUDINARIO

El Papa arribó a esta ciudad fronteriza en punto de las 11:00 horas local para, previa recepción encabezada por el Gobernador y decenas de personas que lo esperaban horas antes.

Una orquesta local tocaba la tradicional “Cielito Lindo” mientras el pontífice descendía del avión y abordaba el “papamóvil” para saludar a millares de fieles que gritaban y agitaban pañuelos a su paso.

Desde primera hora de la mañana, miles de personas con banderines y camisetas con la leyenda “yo amo al papa” empezaron a llegar a la explanada junto al fronterizo río Bravo, donde Francisco dirigirá por la tarde una misa transfronteriza.

Muchos tomaron previsiones e iban con sombreros, garrafones de agua, almohadas, mantas y comida para pasar el día ante las inclemencias del tiempo en este desierto, por donde cada año pasan centenares de migrantes en busca del sueño americano.

REUNIÓN CON OBREROS

Ante centenares de personas, el obispo de Roma pidió a trabajadores y empresarios a permitirse soñar en condiciones de mejores oportunidades, anteponiendo el diálogo y la negociación, con la conciencia de que para eso hay que perder algo para que ganen todos.

Reunido con obreros y empresarios del país en Ciudad Juárez, el Papa Francisco hizo un llamado al diálogo, la negociación y la confrontación entre ellos porque aunque no es fácil, es peor que dejar el futuro el manos de la corrupción, el salvajismo, la falta de equidad y la violencia.

Pidió a trabajadores y empresarios a permitirse soñar en condiciones de mejores oportunidades, anteponiendo el diálogo y la negociación, con la conciencia de que para eso hay que perder algo para que ganen todos.

Dijo que la mejor inversión es crear oportunidades dignas de empleo y recordó que el flujo de capitales está provocando la explotacion de los empleados como si fueran objetos para usar y tirar y descartar y en ese sentido: “Dios pedirá cuentas a los esclavistas de nuestros días”.

Todo lo que podamos hacer para dialogar, encontrarnos, para buscar mejores alternativas y oportunidad es ya un logro a valorar y resaltar. Hay dos palabras que quiero subrayar: Diálogo y encuentro. No cansarse de dialogar, las guerras se van gestando de a poquitos por la mudez y por los desencuentros”, precisó al iniciar su mensaje.

Obviamente que no alcanza, agregó, pero hoy en día no podemos darnos el lujo de cortar toda instancia de encuentro, toda instancia de debate, de confrontación, de búsqueda. Es la única manera que tendremos de poder ir construyendo el mañana, ir tejiendo relaciones sostenibles capaces de generar el andamiaje necesario que, poco a poco, irá reconstruyendo los vínculos sociales tan dañados por la falta de comunicación, tan dañados por la falta de respeto a lo mínimo necesario para una convivencia saludable.

Se tiene previsto que al concluir sus actividades en esta ciudad fronteriza, el Papa Francisco regrese al Vaticano.

Texto: Rubén Arizmendi

Fotografía: José Zamora/Periódico Norte de Ciudad Juárez

No Comments

Post A Comment

Pin It on Pinterest