Vía Crucis en Iztapalapa, tradición vigente

Vía Crucis en Iztapalapa, tradición vigente

Como cada año, en Iztapalapa se escenifica con todo realismo el pasaje bíblico conocido como la Pasión y muerte de Cristo, que va desde el Domingo de Ramos, la Procesión, la sentencia y el Vía Crucis, por lo que esta tradición ha sido considerada por el Gobierno de la Ciudad de México como Patrimonio Intangible de la Ciudad de México, debido a la gran cantidad de gente que la presencia y por sumar, este año, 173 representaciones.
pasionCristo4El Cerro de la Estrella representa un espacio mítico, religioso, tradicional y emblemático, porque ha sido el escenario natural de la representación de la Pasión de Cristo por más de 17 décadas y para los moradores de los ocho Barrios este ritual cultural consagra una emotividad afectiva entre los aspectos humanos y los de la divinidad.
Sin embargo, sin misticismos o liturgias, esta representación ha significado para los capitalinos una tradición ancestral que hace que los ojos del mundo se proyecten en nuestro país, específicamente en una de las delegaciones más habitadas y con mayor índice de pobreza.
La representación de la Pasión de Cristo en Iztapalapa es una de las joyas culturales de la ciudad que converge entre lo religioso, lo laico y lo tradicional con lo moderno, pues es una forma de expresión y convivencia de la comunidad.
En la explanada del Jardín Cuitláhuac, los escenarios donde se desarrollaron la Última Cena, los interrogatorios en los Palacios de Poncio Pilatos y Herodes, así como la flagelación, dejaron a los presentes con la boca abierta por su realismo.pasionCristo17
Decenas de puestos de comercio informal, autorizados para poder vender en estos días de Semana Santa y Pascua, ocuparon sus respectivos lugares con el debido permiso de la autoridad delegacional.
En las carpas donde se ubicaron los paramédicos y centros de hidratación, se entregó gratuitamente agua potable y naranjas.
Las calles por donde se llevó a cabo el viacrucis hasta llegar al Cerro de la Estrella, que el jueves fue el “Huerto de los Olivos”, lugar donde apresaran a Jesús, mientras que el viernes se convirtió en el Gólgota.
HISTORIA
Desde el siglo XIX, en el pueblo de Iztapalapa se realiza escenificación de la Pasión de Cristo, una de las representaciones sacras de corte popular, más realistas del orbe.
En 1843, en el marco de una epidemia de cólera, un grupo de niños y jóvenes sanos acudieron al Santuario del Señor de la Cuevita, para efectuar una misa y solicitar al santo que finalizara la epidemia. Al ocurrir finalmente este milagro, los iztapalapenses buscaron dar gracias al santo, con una escenificación de la Pasión y muerte de Jesucristo. Desde entonces se realiza este gran evento en Iztapalapa.
VIACRUSIS2Año con año, el pueblo de Iztapalapa organiza un comité integrado por las familias más antiguas del lugar.  Este comité es quien decide quién representará a Jesús, María y a personajes secundarios relacionados, como por ejemplo, Poncio Pilatos.  El único requisito para aspirar a alguno de estos roles es vivir en alguno de los ocho barrios que integran Iztapalapa.  Los ensayos de la representación se llevan a cabo cotidianamente a lo largo de 37 días.  Los actores deben acudir, para ello, a la llamada Casa de los Ensayos, misma que tiene este propósito desde hace 70 años.  Los demás habitantes del pueblo elaboran los vestuarios y escenografías, con el objetivo de que todo esté listo para el Domingo de Ramos.
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Es justamente en esta fecha, cuando da inicio el recorrido de Cristo a través de las calles más importantes de los 8 barrios: San  Ignacio, San Pablo, San Pedro, San José, San Miguel, Santa Bárbara y la Colonia La Purísima.  Luego de hacer una escala en la Parroquia de San Lucas, lugar donde esta misma tradición comenzó, el recorrido de Jesús finaliza en el Santuario del Señor de la Cuevita.
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